Vacaciones 2019 (Cruise Edition)

LO SÉ, ESTUVE PERDIDITA UNAS SEMANAS, PERO NECESITABA UNAS VACACIONES JUNTO CON MI AMADO Y COMPARTIR CON LA FAMILIA UN POCO.  ASÍ QUE EN ESTA EDICIÓN DE NUESTRO BLOG ME DIJE, VAMOS A COMENZAR COMPARTIENDO LOS LOOKS QUE UTILIZAMOS EN NUESTRAS VACACIONES.

Como fueron tres semanas las que estuvimos fuera, decidí separar la semana en la que estuvimos en el crucero para tener dos ediciones de nuestras vacaciones:  “Cruise Edition” y “Florida Edition”.

Antes de comenzar compartiendo los looks de nuestro “Cruise Edition” , quiero hablarles un poco de lo que fue nuestra experiencia en el MSC Seaside que fue literalmente una aventura.

Primer día

Llegamos el primer día sábado a abordar como a eso poco más del medio día con una temperatura en los aproximados 50º’s y yo congelándome en el “top floor” del barco queriendo ver la vista de “South Miami”.  Estábamos contentos de haber podido hacer este viaje que tanto anhelábamos.

Vista de South Miami

Vista de South Miami

Para nuestro primer día elegí unos “jeans high waisted” de Levi’s y una camisa de botones con líneas, esta es de Valija de colecciones anteriores y unos tennis de plataforma de Zara.



Luego de acomodarnos nos dimos a la tarea de pasear por el barco para conocerlo; la línea MSC (Mediterranean Sea Cruises) es una línea italiana y su barco Seaside es un barco relativamente nuevo, inaugurado en diciembre del 2017, muy lujoso y moderno y con capacidad para 5.553 personas, entre ellos 4,140 pasajeros y 1,413 miembros de tripulación, los que se distribuirán en un total de 20 puentes, 18 de ellos para acceso a pasajeros. Constituye con estándares para la ecología, con sistemas de eliminación de contaminantes y sustancias peligrosas para aguas residuales, plantas de tratamiento de basura, depuradores para reducir emisiones, pinturas anti incrustantes, líneas de casco optimizadas, hélices y timones para reducir la fricción y el consumo de combustible, así como iluminación de tipo LED, que impactará de manera crucial en el ahorro de energía. En definitiva un barco súper moderno y eco-friendly.

Segundo día

Nuestro segundo día, domingo, fue en alta mar, así que estuvimos todo el día rondando y perdiéndonos en el barco buscando dónde poder tomar nuestras fotos que no hubiesen tantas personas.

MSC Seaside

MSC Seaside

Para mi segundo día en alta mar, elegí una falda maxi como “cover up” sobre mi traje de baño de una pieza que conseguí en Marshall’s a un precio magnífico de $19.00 y terminó siendo mi favorito de todos, un sombrero de Shein y unas sandalias amarillas de Valija de colecciones anteriores.

From the top.

From the top.

El concepto innovador de diseño del MSC Seaside mantiene las dimensiones de un buque de gran porte y gran capacidad de pasajeros y de forma exponencial los espacios de acceso público, con un estimado aproximado 43, 500m². Asimismo, el buque cuenta con una de cubierta de paseo exterior que rodeará todo el barco de aproximadamente 323m², con galerías de compras, bares y distintos servicios como cafés al estilo parisino. Cuenta, asimismo, con un parque acuático de varias plantas personalizado, cuyo diseño fue encargado a White Water West de Canadá. Y ya saben, que lo más que se hace en un crucero es COMER y comimos delicioso.

Las áreas públicas cuentan con un teatro, cine 4D, casino, disco, salones de juegos, restaurantes de lujo abiertos al público en general y algunos de ellos especializados en determinadas materias culinarias, además de dos salones bufé.  Cuenta también asimismo con un atrio acristalado de dos pisos con vista al mar, y elevadores también acristalados con vista al exterior de la nave. 

Las cabinas del buque cuentan con un aproximado de 2776 camarotes, 750 de las cuales se destinarán a miembros de la tripulación. A diferencias de las cabinas de los demás buques de la compañía, los camarotes del MSC Seaside contienen jacuzzis privados, jardines en sus balcones privados, solariums, salas de estar, y cabinas que poseen características similares a un apartamento de hotelería de lujo.


The Red Dress, The Golden Hour & The Bridge

El vestido rojo

El vestido rojo

Normalmente un día en alta mar implica que esa noche sería una noche de galas, así que esta noche del domingo era nuestra primera noche de galas donde elegí un vestido rojo.  Este hermoso vestido largo color carmesí, es un vestido muy versátil, lo puedes hacer tan casual o tan elegante como desees y según cómo lo estilices, al tener un escote demasiado pronunciado, elegí cubrirme con un cami color piel para que el vestido no perdiera su look, lo conseguí en Shein y lo estilicé con unos “pumps” de leopardo altos de Jessica Simpson y accesorios más llamativos para hacer del look uno más “stylish” y formal a su vez, mis hermosos aretes de mi amiga y gran diseñadora puertorriqueña By Glorimar

Yo por mi parte trato de siempre ser lo más práctica posible a la hora de comprar, por que no me gusta tener ropa en mi closet que luego se dañe por no volverse a usar, así que trato de comprar vestidos versátiles y prácticos para que el bolsillo no sufra tanto y hacer compras sabias, es por esto que no suelo comprar vestidos de gala con pedrería o demasiado formales que no los pueda usar luego en alguna ocasión más sencilla y como este no es nuestro primer crucero ya hemos aprendido a no “sobre-vestirnos”, ya que las personas hoy día en estas noches no se visten tan formales como se solía hacer en años pasados.

El MSC Seaside cuenta con unos majestuosos puentes de cristal que van sobre el agua, literalmente parece que estás caminando sobre el agua, ya que ves el mar debajo de tus pies por los cristales, da un poco de temor caminar sobre esos paneles transparentes, pero es espectacular ver el “sunset” desde esos puntos, tanto como los puentes como los ascensores de cristal. Y habiendo estudiado de antemano esos grandes detalles, por eso escogí un vestido rojo para esta noche y su “golden hour”.


Luego de la espectacular cena partimos al teatro a ver un show espectacular.

Tercer Día

¡Nos vamos para Jamaica! Llegamos a Ocho Ríos en Jamaica muy temprano en la mañana donde nos íbamos de excursión para el Dunn’s River Falls que es uno de los favoritos de los turistas.

¡Nos fuimos!

¡Nos fuimos!

Llegamos al lugar y el agua estaba súper fría mientras subíamos valientemente agarrados todos de manos como en un tren para poder subir con nuestros zapatitos graciosos acuáticos por las rocas y cascadas, fue una subida de aproximadamente una hora.

Luego que terminamos, nos cambiamos de ropa y aprovechamos el lugar para merodear y tomar nuestras fotos.

Saliendo del Dunn’s River Falls, partimos para Reggae Hill a pasar un rato chévere entre bebidas tropicales y comidas típicas jamaiquinas y ¡claro! muuuucha música de Bob Marley.

Gafas Ray Ban, sombrero de Roxy, camisa de Valija y falda en gingham de Shop Kindness Collection.

Luego que partimos en la tarde de regreso al barco, rápidamente nos fuimos a dar un baño para disfrutar de la cena y los shows preparados para la noche.

Elegí un vestido súper cómodo de una colección de 2019 de Valija con un “fanny bag” también de Valija y unas plataformas de Novus, accesorios de la talentosa artesana puertorriqueña GBG Boutique.

Cuarto Día

Nos fuimos para Georgetown, en Grand Cayman Islands.

Nuestro “ride” de fondo.

Nuestro “ride” de fondo.

Las excursiones de Grand Cayman no nos llamaban mucho la atención así que decidimos “sightseeing” por el área.

Me encantó el estilo inglés de esta isla perteneciente a UK donde elegí una falda corta “wrap around” negra de una colección de diciembre 2018 de Valija con una camisa de “polka dots” de Marshall’s, con unas sandalias y un “boater hat” y “straw bag” ambos de Shein.





Para mi sorpresa, ya en esta tarde del martes ya me estaba sintiendo con la garganta extraña y dolor de cabeza, así que el ánimo estaba bajando y me tuve que regresar al barco para almorzar y tomarme algo y hacer lo posible de no enfermarme.

En la tarde opté por un look cómodo con un vestido estilo “boho chic” de Shein.

Accesorios hechos por las diseñadoras puertorriqueñas, W Fine Jewelry y Worm Designs Jewelry.


Tiempo para reírnos.


Quinto Día

Este día tan esperado, llegamos a Cozumel en México, para irnos directo hacia Tulum en Quintana Roo. Lamentablemente lo que más estuve evitando sucedió, me enfermé, y esa mañana estaba lamentando que mi garganta y cabeza estaban molestando bastante, pero así decidimos irnos hacia nuestro viaje a las Ruinas Mayas en Tulum.

Para este día opté por una falda floreada que tenía desde hace tiempo aún con sus tickets de Valija y la estrené justo ese día con una camisa blanca de botones de Marshall’s y debajo mi traje de baño de listas blancas y negras una bandana y mi “straw bag” que suele acompañarme de playa.


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Para llegar a las Ruinas Mayas de Tulum desde Cozumel tomamos un “ferry” hasta Playa del Carmen en un viaje de 45 mns. y desde ahí tomamos un “bus” que nos llevó hacia las ruinas en un viaje adicional de una hora. En el viaje aprendimos de la cultura Maya y de la historia de las ruinas, fue asombroso llegar a ese lugar lleno de riquezas y belleza cultura con una vista maravillosamente hermosa.

Luego que terminamos la excursión tuvimos el tiempo para bajar a la hermosa playa de Tulum.


Traje de baño de una pieza de Shein.


El agua estaba preciosa, pero extremadamente fría y mucho más cuando ya estaba comenzando a sentir escalofríos. En nuestro regreso al pueblito de las Ruinas de Tulum caminando, me di cuenta que me estaba explotando lo que no quería que me pasara, el dolor en los huesos y la fiebre que estaba subiendo, el sol en su máxima expresión y todavía faltaba poder regresar al barco en un viaje de más de como dos horas, como quiera, antes de montarnos me tuve que aprovechar de las áreas preciosas del lugar y tomarme mi piña colada acostumbrada.

Regresamos al “bus” y como la fiebre seguía subiendo me quedé dormida de camino de vuelta.  Luego llegamos al barco directamente a comernos algo para poder tomarme algo para la fiebre, y esa noche nada pudimos hacer ya que me tuve que ir a la cama con mi estómago con mucho dolor de gastritis, dolor en los huesos y una fiebre que no bajaba.

Sexto Día

Llegamos a Costa Maya en México.  Costa Maya también pertenece a la Península de Yucatán al igual que Tulum ya que ambas se encuentran en Quintana Roo, así que se podrán imaginar que así de lo horrible que me sentía tuve que hacer el gran esfuerzo de levantarme y salir a ver esta ciudad tan hermosa.  Así con alta fiebre, llegamos a Costa Maya y para mi sorpresa quedé asombrada de su belleza tan tropical, con muchas tienditas hermosamente construidas y hasta un restaurante con una piscina que le daba la vuelta a la barra del restaurant para el uso de los visitantes de la cuidad provenientes de cruceros, el pueblito era hermoso donde ofrecía shows con delfines el cual no nos permitieron fotografiar ya que les tenía que comprar las fotos de ellos, pero hermocísimo todo, quedé enamorada para mi sorpresa del lugar.

Para este primer look opté por este pequeño vestido corto de “polka dots” de una colección reciente con un “animal print fanny pack” ambos de Valija, sandalias y un “cable tote bag” para decorarlo con una bandana y mis gafas para cubrir la fuerte hinchazón de mi rostro.

En este segundo look nos cambiamos para llevarles este traje de baño enterizo color rosado con un lindo estampado de ramas de palmas negras de Shein, un “cowrie shells choker” de Forever 21, bandana y unos mahones cortos destruidos para cubrirme de American Eagle.

Luego que terminara este momento y de haber visto el “show” local de hombres águilas y los delfines, fuimos de regreso al barco para poder irme a descansar, tampoco esa noche fuimos a la cena ni a los “shows” programados en el barco.  Me sentía muy triste de sentirme así.

Séptimo Dia

Nuestro último día fue en alta mar de regreso hacia Miami, nos levantamos ese día algo tarde y con mucho esfuerzo me fui a desayunar, lo que mi cuerpo deseaba eran sopitas por los últimos tres días, me comí algo y a mi regreso al camarote me caí en el ascensor mareada, mi esposo me levantó con la ayuda de otro pasajero, salimos del ascensor y en el camino justo en los pasillos me desmayé, luego que comencé a recobrar el conocimiento, se encontraba con nosotros un empleado de la tripulación. ¡Estaba súper asustada y sudando frío! Sí, muy asustada de que me llevaran al hospital del crucero, ya que sólo pensaba en la factura que nos podría dañar al final las vacaciones. Pero pues, como protocolo de tripulación en medio de una emergencia tuvieron que llamar a emergencias del hospital y llegó el doctor y la enfermera rápidamente a buscarme en silla de ruedas, y sí, me llevaron al hospital, al llegar me tomaron la presión y me sacaron la prueba de azúcar con un pinchazo, ambos estaban por el piso, por tanto, me querían dar tratamientos, pero cuando me sentí mejor salí corriendo de ahí, por decirlo así, por miedo a la dichosa factura. Tanto así en ese momento se nos fue facturado $200 sólo por tomarme la presión y el pinchazo en el dedo.

Bueno, dentro de todo aprendimos una lección el cual esta vez pensábamos no necesitaríamos y era adquirir el seguro para nuestro viaje en crucero.  En adición, logré dejar las lamentaciones a un lado y en mi lucha interna logré dar gracias por esa semana maravillosa, pero llena de una aventura que no esperaba ni tampoco quería, lo que quedó del día fue tomando sopitas y en la cama sin lograr ponernos lindos tampoco esa noche salir del camarote para cenar o ir a algún “show”.


¿Qué me resta decir?  Les seré honesta, ha sido una lucha el no lamentar haberme enfermado en esta semana, por que la verdad no es que, aunque hemos tomado varios cruceros anteriormente, no es que nos pasamos montados en uno para poder darnos el lujo de estar de cama y no disfrutarlo al máximo como hubiese querido.

Pero, sí, estoy sumamente agradecida al Señor por esta semana y por lo que pude aprender de esta experiencia.  Somos frágiles, somos humanos y no estamos exentos de momentos así.  En definitiva el Señor es soberano sobre todas las cosas y de algo definitivamente estoy segura, tuvo cuidado de mí, pude una vez más sentír su amor por medio de los cuidados y paciencia de mi esposo mientras me daba las medicinas y mientras se mantenía a mi lado en medio de nuestra estadía.  Fue definitivamente una semana diferente y doy gracias por las bendiciones que recibí en ella. 

A la mañana del sábado todavía sintiéndome mal de salud, llegamos al puerto de South Miami donde nos estaban esperando para continuar con nuestras vacaciones en la Florida, y esta historia te la compartiré en la próxima edición de nuestro Blog.

¿Has tenido situaciones parecidas en algunas vacaciones que hayas tomado? Suscríbete y cuéntame su historia en los comentarios.

Una vez más gracias por acompañarnos en This Little Corner by Anne y por todo el cariño recibido por parte de ustedes.

Con amor y propósito,

Anne V.