2 "Full Times" ¿Cómo lo hago?

Esa es la pregunta que muchas veces me hago desde que regresé a trabajar full time fuera de mi hogar, ¿Cómo lo hago? Y cuando busco una respuesta, la verdad es que aún estoy intentando encontrarla. Pero, quiero compartir con ustedes esta experiencia, que talvez es de locos, para que me acompañen en el proceso. 


Soy esposa, soy madre, soy amante de mi hogar, soy cristiana y soy mujer.  Sí, soy mujer con los pies en la tierra y con metas trazadas, al igual que muchas que lo están, y con esto quiero dejarles saber que tener dos trabajos, uno “full time” fuera del hogar y el otro que demanda de mí como lo hace un “full time” si quiero lograr tener “éxito” por llamarle así, no ha sido nada fácil para mí el ajuste.

 Esos sábados de crear, disfrutar y respirar….

Esos sábados de crear, disfrutar y respirar….

Comenzaré entonces a describirles lo que es una semana habitual laboral para mí.

Me levanto de lunes a viernes a las 6:00 a.m. para preparar desayuno para mi esposo y para mí, mi hijo ya es un universitario y no está siempre en casa, pues se queda con su papá, luego de tomar el desayuno, mientras terminamos en la cocina y preparámos nuestras loncheras de agua, meriendas y almuerzo, mi esposo, como entra más temprano que yo, va a terminar de prepararse, ahí en ese espacio, me voy a mi lugarcito de la sala a orar y hacer mi devocional diario, luego a mi lectura de la Palabra, vuelvo y oro y me despido de mi esposo y me quedo un rato reflexionando.  Ahí es cuando muchas veces comparto el devocional con mis seguidores y busco mi planner de contenido, verifico si me es viable compartir contenido a las 7:30a.m y si el tiempo que tengo me lo permite. La verdad, es la hora del día que lo puedo hacer, entonces comparto el contenido que entiendo más práctico, o al haber orado, el que más entiendo pueda ser de más beneficio a mi audiencia. Luego de esto, me comienzo a preparar para irme a mi trabajo.

¿Mi trabajo fuera de casa? ¡Difícil!  Les tengo que ser muy sincera. Es un gran reto para mí el levantar de la nada un Departamento de Recursos Humanos en donde no existía y con ello todos los pormenores y desafíos que esto conlleva. Regresé al mundo laboral fuera de casa y dije que sí a este reto porque me apasionan los Recursos Humanos y ayudar, además de que nunca me hice abogado porque no soy la que más se come los libros, ¡Jajajaja, confesión!!! pero me encantan las leyes.  Creo que esa sed de justicia que forma parte de mí, es parte de eso. 

Bueno, se supone que salgo a las 6:00p.m. Cosa que por todo el trabajo que tengo se me hace imposible, así que a menudo llego a mi casa tarde. cuando al fin llego al apartamento, me encuentro con mi esposo para nuestro usual cafecito de la tarde y conversación del día, que valga la aclaración, esto no es negociable para nosotros, y así se nos va el tiempo muchas veces, y me encuentro que ese día no pude cocinar. Echo una ropa en la lavadora y mientras seguimos preparándonos para el otro día, comparto el segundo y último contenido del día, y la ropa va secándose en la secadora, voy contestando los mensajes del día y ya se nos hizo las 11:00 de la noche para descansar y comenzar el próximo día a la batalla nuevamente y así sucesivamente hasta el viernes, mientras, durante el día, voy entregando los manuales que creé a los empleados y voy halándome los pelos por otro lado por cada nuevo desafío.

Ohhh, pero cuando llega el viernes en la noche, ¡no se imaginan el alivio que siento!  es como un coro de ángeles, después de haber planificado en mis pequeños espacios durante la semana lo que voy a crear en contenido para la próxima semana. Los sábados son de aventuras para nosotros, trabajamos las colaboraciones, las sesiones de fotos y nos ves muchas veces con varios cambios de ropa los sábados en el carro y como los locos yendo de un lugar a otro para crear para ustedes. La verdad es de locos, muchas veces intentando llevarle mi visión a mi esposo de lo que quiero se capture, los ángulos, etc. lo hace todo más retante, pero divertido a la vez, el sábado se nos va a la millas de chaflán a decir verdad.  Llegamos al apartamento, y rápidamente bajo las fotos y comienzo a verlas, a escogerlas y a editarlas, hasta las tantas muchas veces por no querer despegarme, y es ahÍ que poco a poco voy creando el contenido de la semana. La parte más difícil es escoger las fotos, pues son demasiadas que terminan fascinándote y la verdad no puedes limitarte a escoger sólo dos. ¡Jaja! Sorry por eso. 

 


Los domingos. ¡Día del Señor! Nos levantamos para ir a la iglesia a adorar al Señor, pasamos la mañana entre hermanos y luego nos vamos a almorzar corriendo, para ir a visitar a mi abuelita un ratito algunos domingos y regresamos a nuestro apartamento a ponernos al día con el hogar, preparar comida, limpiar, lavar ropa, planifico los contenidos de la semana, trabajo los contratos y escribo. Como lo hago esta noche para ustedes en el blog. 

Lo sé, ¡Hace tiempo no escribía!

¿Qué les quiero decir con tooodooo este relato de cosas? Una simple cosa.

AMO LO QUE HAGO

y es por esta simple razón que cada reto y cada tarea la llevo con agradecimiento cada día. Mientras construyo un Departamento, construyo el crear para ustedes llevando el mensaje más importante de todos para mí, hacer todo para la gloria de Dios. 

Les soy honesta, hay días que me afano, que quiero llorar y quiero salir corriendo, pero me detengo y me sigo encomendando al Señor. Porque en última instancia es Él quien me permite hacer, Él es el soberano y Él es el que me ha dado la salud y el talento, los conocimientos y las fuerzas para hacer. Así que me encomiento a Él cada mañana, haciendo lo que amo y esperando en Él que sea hecha su voluntad en medio de mis anhelos y metas, Él es quien abre y cierra puertas así que yo sigo, yo continúo, y descanso en medio de todo y hago de todo mi esfuerzo por disfrutar el viaje con sombrilla en mano. 


Mientras las marcas llegan, yo sigo aquí creando para ustedes, sin afanarme, sin mirar al lado con envidia de aquel que está logrando lo que yo quiero lograr, sin aplastar o utilizar a nadie para lograr mis metas, sino sirviendo de esperanza a otros, siendo real y transparente. Y todo esto me lo permite por gracia el Señor.

¿Qué quiero decir con todo esto? Que no permitamos que lo que hagamos se convierta en nuestro afán, es ahí donde dejamos de disfrutarlo y se convierte en una carga. Yo lucho con esto cada día porque mis días aquí resumidos son fuertes, y mi mayor anhelo es que a medida que voy trabajando en lo que amo hacer, no me olvide de atender lo más importante, mi vida espiritual, mi esposo, mi familia y mi casa. Mi caminar con el Señor. Esa es mi mejor carrera. La de poder crecer cada día a la estatura de Cristo mientras trabajo y aprendo. Y yo necesito de Su gracia para lograr cumplir con todo esto.

¿Qué cómo hago tener dos trabajos “full time” ? Dependo de la gracia del Señor. 

 

Esta es mi esperanza, y espero que tú también puedas llevar tus días llenos de esta esperanza. 

 

Xoxo,

Anne

 Con cafecito. Siempre el cafecito en mano.

Con cafecito. Siempre el cafecito en mano.


¿Estás viviendo algo similar? Comparte con nosotros tu experiencia dejando tus comentarios. Créeme, no estás sola(o).


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