Entre el Amor y La Mocha

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¿Cómo poder comenzar a escribir esta historia?

Me gusta escribir de tal manera, que cada palabra les pueda hacer vivir ese momento.  Al momento de posar mis dedos sobre el teclado me doy cuenta de cuán maravilloso es el Señor. Una vez más, sin yo nada merecer, muestra su amor de maneras que no caben en mi comprensión.  Tal vez esta sea una historia algo larga, pero créanme, vale la pena leerla hasta el final, en definitiva van a disfrutar cada palabra acompañada de unas imágenes hermosas que les servirán de carta de invitación al lugar que visitamos.  Esta vez les quiero hablar sobre lo que vivimos en este fin de semana del 7 de julio de 2018.

Pues mi esposo y yo en el mes de julio cumplimos nuestro aniversario de bodas, queríamos hacer algo que fuera especial y mientras planificábamos lo que haríamos este año, llegamos a una perfecta conclusión,  Hacienda La Mocha fue nuestra primera opción.   

Como amantes y entusiastas del café, seguimos a La Hacienda La Mocha desde sus comienzos y hemos estado pendientes a los detalles que ellos han compartido, en el día de su "soft opening" no pudimos llegar por compromisos previos, así que decidimos dejar esa visita para algo que fuera muy especial para nosotros y eso lo fue celebrar nuestro amor.

 "...Aprendí que todavía tengo mucho que aprender, aprendí que las personas olvidarán lo que dijiste, que las personas olvidarán lo que hiciste, pero las personas nunca olvidarán cómo los hiciste sentir." —Maya Angelou

"...Aprendí que todavía tengo mucho que aprender, aprendí que las personas olvidarán lo que dijiste, que las personas olvidarán lo que hiciste, pero las personas nunca olvidarán cómo los hiciste sentir." —Maya Angelou

Quisimos hacerlo una semana antes para poder tener esta historia lista para nuestro día oficial de aniversario que es el 12 de julio.  Nos pusimos muy contentos al poder hacer nuestra reservación desde más de un mes antes.  Ya locos por que llegara la fecha y poder ver con nuestros ojos lo que había sido solo una primicia de lo que veíamos en las redes sociales.  En nuestro tiempo de espera, tuve la maravillosa sorpresa de saber que detrás de lo que hoy es Hacienda La Mocha hay una familia hermosa que le sirve al Señor, que somos hermanos en Cristo, y que nuestras iglesias son iglesias hermanas, una en Ponce y la otra en San Juan.  La verdad saber esto me causó demasiada alegría.  No la puedo describir, pero estaba muy ansiosa de poder conocerlos en persona.  El día antes de nuestra llegada, llamamos al lugar y nos contestó Rigoberto.  ¡Wow! Nos quedamos sorprendidos con la dedicación, amabilidad y servicio en sus palabras al orientarnos y darnos las direcciones de cómo llegar al lugar.  

¡Llegamos a La Mocha!

Luego de tomar el camino que justamente Rigoberto no nos había dicho ya que Google Maps nos llevó por el camino no amistoso, llegamos a la hacienda.  Mis amigos, mis amigos que me leen, escuchen esto. ¡NADA, PERO NADA, de lo que mis ojos habían visto en las redes sobre La Mocha le hace justicia a lo que realmente es, NADA!  

Desde el momento en que llegamos, fuimos recibidos por una sonrisa hermosa que provenía de una dama, sus ojos brillaban y nos dio la bienvenida mientras nos acomodábamos, Magda comenzó a hablarnos un poco del lugar y su historia, historia que más adelante les contaré, y cuando supo que estábamos celebrando nuestro aniversario, rápido nos orientó y nos llevó a nuestra habitación.  

Conozcan a Rigoberto y a Magda.

Rigoberto y Magda, Propietarios de Hacienda La Mocha.

Todavía me encontraba yo sin palabras; maravillada por tanta belleza, por cada detalle, por la dedicación que pusieron en cada uno de ellos al momento de ambientar el lugar, por una decoración exquisita, que te transportan a la época, por las sonrisas de cada empleado, por el servicio. Demasiadas razones para como me sentía en ese momento.  


¿Ya se están disfrutando esta travesía?

Luego de descansar un poco, haber comido algo y, claro, tomado café.  Disfrutamos de la travesía del lugar con Keddie, el Administrador de la hacienda.  Ahora hablaremos un poco de la historia de La Mocha y lo que son hoy.

Hoy día la Hacienda La Mocha trabaja arduamente en la industria del café y como hospedería en las montañas del pueblo de Ponce en Puerto Rico.  Es de esos tesoros escondidos como joya más preciada cercano a la Cordillera Central de nuestra isla, con unas vistas asombrosas.  Como hospedería cuenta con habitaciones ambientadas, entre la época del siglo 19 y lo contemporáneo, además de que cada habitación tiene el nombre de un ave autóctona de Puerto Rico. Pero para eso del siglo 19 Hacienda La Mocha estaba dedicada su cien por ciento al cultivo del café entre otras cosas.  Por lo lejos que se encontraba de la zona urbana, contaban con su propia escuelita dentro de la misma hacienda en el área de las ruinas.  En el tiempo de que Rigoberto y Magda adquirieron la hacienda, encontraron muchas cosas que pudieron restaurar y utilizar en la estructuración del proyecto. 

El enfoque principal de Hacienda La Mocha, además de un cultivo de calidad del café, lo es también su procesamiento y empaque para seguir promoviendo empleos en la industria local. Para ellos es muy importante el cuidado de sus siembras y a la salud del consumidor, por lo que ellos no usan pesticidas ni hierbicidas, si no que laboran incansablemente para que las uvas se produzcan recogiéndolas a mano una por una con machete en mano para limpiar los hierbajos en sus alrededores.  Dentro del recorrido pudimos apreciar que también conservan hábitats para mariposas, donde se ven cientos de ellas con sus orugas. La hacienda está ya contando con maquinarias de la mejor calidad para procesar el grano para luego llevarlo a las mesas.  Keddie, como administrador de la hacienda ya está certificado en catación de café y trabaja con mucha dedicación para seguir creciendo en la industria de la mano con Rigoberto y Magda y lo mejor de todo es que también le sirve al Señor.  

Como "fun fact" cuando fueron entrevistados por un periódico local, fueron contactados por el actor Teófilo Torres quien les dejó saber que había estudiado en la escuelita de La Mocha y allí llevó su obra “Ahora si que nos llevó Pateco”.  

  ¿No es esta historia maravillosa?

Luego del recorrido de más de una hora y de apreciar las vistas hermosas, disfrutamos de una noche en friíto de campo y aromas de café, conversando por largo rato con Rigoberto y Magda, hablamos de la fe primeramente, de la familia y por su puesto de La Mocha.  Para prepararnos para una fogata que ellos estaban preparando con todos sus huéspedes.  ¡Qué mucho nos reímos!


Las Ruinas, Hacienda La Mocha
 Detalles....

Detalles....


Luego de una noche tan hermosa como la que tuvimos, amanecimos dentro de un panorama que con palabras no se pueden explicar, dentro de la quietud de la mañana, el friíto tan sabroso, pude capturar más imágenes.



 Una de mis áreas favoritas...

Una de mis áreas favoritas...

¿Y qué me dicen de los manjares en nuestro delicioso desayuno?


Luego de nuestro compartir en el desayuno, de disfrutar de mi café en la habitación escribiendo mi experiencia en el libro de sus referencias, de risas y conversaciones entre todos los que estábamos quedándonos ahí durante el fin de semana, quisimos plasmar la memoria para que quede en los recuerdos de La Mocha.


Son muchísimas cosas más que les podría decir de nuestra experiencia, pues esta ha sido una única.  Tuvimos un fin de semana que nunca olvidaremos.  Conocimos a excelentes personas, pero también nos llevamos a una familia, pues eso es lo que Rigoberto y Magda son ya para nosotros.  Les agradecemos por dar el todo de ellos para hacer de nuestra celebración de aniversario una única e inolvidable.  Créanme, con el favor del Señor, regresaremos pronto.  Nos fuimos del lugar entre abrazos y hasta lágrimas de gozo y felicidad.  ¡Al Señor sea toda la gloria por lo que hacen por Puerto Rico!  Nos llevamos sus nombres en nuestros corazones que al ver estas imágenes nos arrancan sonrisas.

"Tenemos razones demás para celebrarnos"

Por la gracia del Señor, nuestra celebración es cada día, cada día que el Señor nos concede amarnos.  Pero sin más palabras los invito a que se den la vuelta por la Hacienda La Mocha para que tengan ustedes mismos su propia experiencia. La de nosotros lo fue el amor, el amor con el que llegamos y en amor con el que nos fuimos.  ¡Gracias!



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Ponce, PR

Pueden seguir a Hacienda La Mocha en las siguientes plataformas: Facebook e Instagram

 "Hay miles de historias, pero solo algunas perduran..." 

"Hay miles de historias, pero solo algunas perduran..." 

Les extiendo un abrazo muy cálido y les doy las gracias por su tiempo de leer nuestras historias en nuestro pequeño espacio de "This Little Corner by Anne".  

'Si disfrutaron esta historia tanto como nosotros, les invito a compartirla, suscribirse y dejar sus comentarios. Y una vez más, ¡GRACIAS!

XO!

Anne