Mujer, ¿o Dama?

¿A qué mujer no le gusta la moda? Creo que gran parte de nosotras las mujeres mostramos un interés en cierta manera por las cosas bonitas. ¿No es así? Pues yo no soy la excepción, como admiradora de la moda y el estilo de vida, les quiero llevar mi visión de lo que realmente hace a una mujer empoderada según lo que he aprendido en mi crecimiento por la Palabra de Dios.



En una ocasión les compartí un artículo que escribí en colaboración para Colorful Disaster, llamado “Detrás del Espejo” que puedes leer aquí el cual hablaba sobre lo que es la verdadera belleza en una mujer. Esta vez les quiero mostrar lo que hace a una mujer una DAMA.


Hoy día por la presión de querer ser aceptadas, hacemos lo que sea por “fit-in”, nos mostramos muchas veces bajando nuestra dignidad para simplemente aparentar vernos “cool” y la verdad es que yo en mi pasado me comportaba de esta forma, disfrazaba mi realidad con máscaras de alegría que muchas veces podían bajarse a la chabacanería, y la verdad les digo que mi realidad era otra, tenía una vida bien vacía, y es por esto que llegaba a bajarme a este comportamiento para aparentar ser la más "cool”, "trendy” y "fun”.  Luego de que el Señor Jesucristo me salvara y comenzara su obra en mí, este comportamiento comenzó a cambiar en mi vida, comencé a mirarme en el espejo de esta verdad; disfrazaba mi soledad haciendo el esfuerzo de llenar mi mente de distracciones vanas, de fiestas, de actividades sociales, de cosas materiales, hasta que un día el Señor me mostró que vivía una mentira y todo era una fachada, pura apariencia de felicidad, mi realidad era que luchaba contra la soledad, depresiones severas, ataques de ansiedad y de pánico.

Hoy puedo decir que por la gracia de Dios soy libre de estar atrapada en una falsa alegría y falsa llenura y que hoy mi alegría, gozo y paz provienen no de las fiestas, las compañías, las amistades, las actividades sociales y cosas materiales, sino que provienen del amor de Cristo que cautivó mi vida y la llenó, al punto de sentir verdadera llenura y verdadera felicidad.  Hoy puedo decir que soy libre de la depresión, los ataques de ansiedad y pánico por la gracia del Señor.

No digo esto por que tengo una vida perfecta, si no que ahora vivo con verdadero contentamiento, en cualquiera que sea mi realidad o circunstancia.  Vivo mis pruebas no queriendo escapar de ellas llenando mi vida de vanas distracciones, si no que vivo mis pruebas esperando en el Señor y dejándome moldear en Él en medio de ellas. Ahora puedo disfrutar mis momentos de soledad.


Es por esto que hoy les quiero mostrar lo que hace a una mujer una dama, una que debemos presentar o representar y las voy a enumerar para que podamos ir paso a paso.

  1. Control de sí misma.  Una dama tiene control de sus emociones, piensa antes de actuar y no actúa por impulsos, no hablamos de una mujer perfecta y que no comete errores, si no que es una mujer que cuando los comete trabaja para remendarlos. 

    “Como ciudad sin defensa y sin murallas
    es quien no sabe dominarse. Prov. 25:28

  2. Habla con gracia y prudencia.  Una dama no se muestra vulgar, comparte sus pensamientos con educación y empatía.  Habla para edificar, no para destruir, habla con sabiduría, no con necedad, habla no para ser aceptada por un grupo o para mostrarse la más “cool”.  Si no una mujer segura de sí misma sin la necesidad de la aceptación de grupos o personas.

    “No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad {del momento,} para que imparta gracia a los que escuchan.”  Ef. 4:29.

    “Abre su boca con sabiduría,
    Y hay enseñanza de bondad en su lengua.” Prov. 31:26

  3. Se viste modestamente. Una dama puede ser moderna, femenina y atractiva sin tener que mostrar las partes de su cuerpo que le pertenecen sólo a su esposo o a Su Creador.  Debe siempre recordar que como se muestra, así mismo será catalogada. Una mujer que necesita de sensualismos para sentirme alabada o valorada, realmente no será valorada por lo que debe ser alabada o valorada.

    “Que las mujeres se vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia…” 1 Tim. 2:9. 
    ”Fuerza y dignidad son su vestidura, y sonríe al futuro".” Prov. 31:25

  4. Su empoderamiento no se muestra con “la liberación femenina”.  Una mujer de valor, una mujer que mirarán con admiración no es aquella liberada, es aquella que vive una vida teniendo temor del Señor y vive en sumisión de Él que vive para honrarle; respetándose así misma, respetando a su cónyuge, respetando a su familia, y a su prójimo.  Es una mujer luchadora, no que se muestra como débil o víctima de las situaciones, si no que se muestra firme y responsable de su acciones y llevándolos con sabiduría.

    “Ella se ciñe de fuerza y fortalece sus brazos”.  Prov. 31:17

  5. Maneja sus negocios con sabiduría.  No trata de alcanzar escalar el éxito como lo hacen las masas, haciendo valer sus derechos queriendo aplastar a otros, envidiando lo que otros tienen, queriendo ser una competencia en todo momento, es una mujer que crece, se alegra por lo que otros han alcanzado, sabe llamar bueno a lo bueno y malo a lo malo, es una mujer que sabe competir sólo con ella misma, por que sabe que le falta mucho por crecer y madurar, una mujer que sabe vigilar la economía del hogar y que no vive para sí, si no que vive con sabiduría, reconociendo que todo por lo cual puede hacer o lograr es por que así Dios se lo ha permitido.

    Prov. 31:11-19

  6. Sirve a otros sin esperar nada a cambio. Es esa mujer que hace las cosas porque realmente le sale del corazón, no para ser elogiada por lo buena que es, si no que hace silencio por lo que hace por otros y deja que sea Dios mismo el que la recompense al final. 

    "…Que lo que tu mano derecha haga no lo sepa tu mano izquierda…” (Mat. 6:3)

    "Tiende la mano al pobre y abre sus brazos al necesitado.” Prov. 31:20

  7. Busca crecer en la piedad.  Piedad significa vivir en el temor de Dios y para poder tener un temor reverente ante un Dios de amor, santo y justo debemos conocerle, es por esto que una mujer de valor vive buscando tener el conocimiento de Dios través de su Palabra para poder crecer en su gracia.

    “El encanto es engañoso, y la belleza no perdura,
     pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada.”Prov. 31:30

  8. Cuida de su casa y los suyos. Busca desprenderse de sí misma dejando el orgullo y el egoísmo guardados en una gaveta.  Recordando que una verdadera mujer de valor es una que no ha hecho de sí una diosa, buscando lo suyo, si no que reconoce Quién es Dios y que este lado del cielo y todo lo que hay en él es vano y que ha sabido balancear su vida dando prioridad a Dios y luego a su primer ministerio que es cuidando de su hogar.

    “Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar,
     y no sufre las consecuencias de la pereza.” Prov. 31:27

Esta lista puede continuar y hacerse eterna, pero lo que deseo mostrar en estas líneas es lo que verdaderamente hace a una mujer de valor y empoderada la cual la hace una dama convirtiéndose en lo que Dios quiere que sea y no lo que ella quiere ser por egoísmo o egocentrismo, su valor no está en lo que ella cree ser, si no en lo que Dios dice que es, que es una criatura hecha a su imagen y semenjanza y que su valor está en Cristo si fue una mujer rescatada y redimida en Él. 

Hoy en día podemos ver tantos mensajes falsos, que aunque se pueden escuchar muy motivadores a nuestros oídos no es lo que realmente nos hace mujeres valiosas. 

Una mujer digna, una dama, una mujer virtuosa, una mujer emprendedora y empoderada, o una mujer de valor; son muchos los sinónimos que podemos darle a una mujer que se ha convertido en una dama.  Una mujer que ha crecido.

Cuando finalmente comprendemos lo que nos hace realmente ser unas damas es cuando hemos realmente crecido, al haber comprendido todas estas cosas y las hacemos nuestras y nos arrepentimos por haber vivido como egoístas, vanidosas y orgullosas toda nuestra vida y decidimos vivir dignamente delante de la presencia del Señor.  Esto es lo que es ser realmente mujeres empoderadas, cuando somos mujeres luchadoras, con sabiduría y temor de Dios, modestia y prudencia.

¡Qué hermoso es cuando finalmente lo comprendemos por la soberana gracia de Dios y nuestra vida comienza a dar buen fruto!

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Espero que este mensaje sea de edificación a tu vida y que hayas disfrutado de estos ejemplos los cuales nos pueden ayudar a que nos miremos de lo que realmente queremos ser; si deseamos ser sólo una mujer o mejor aún una dama.  Si es así déjame tus comentarios, me encanta leerlos. Espero que al final podamos trabajar por esa dama que debemos y podemos ser.


Xoxo,

Anne V.


Fotos tomadas por: Peques Photography by Anne en Jobos, Isabela, PR.


Precisamente por eso, esfuércense por añadir a su fe, virtud; a su virtud, entendimiento; al entendimiento, dominio propio; al dominio propio, constancia; a la constancia, devoción a Dios; a la devoción a Dios, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. .

2 Pedro 1:5-7 




Proverbios 31

10 ¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz?
    Es más preciosa que los rubíes.
11 Su marido puede confiar en ella,
    y ella le enriquecerá en gran manera la vida.
12 Esa mujer le hace bien y no mal,
    todos los días de su vida.

13 Ella encuentra lana y lino
    y laboriosamente los hila con sus manos.
14 Es como un barco mercante
    que trae su alimento de lejos.
15 Se levanta de madrugada y prepara el desayuno para su familia
    y planifica las labores de sus criadas.

16 Va a inspeccionar un campo y lo compra;
    con sus ganancias planta un viñedo.
17 Ella es fuerte y llena de energía
    y es muy trabajadora.
18 Se asegura de que sus negocios tengan ganancias;
    su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche.

19 Tiene sus manos ocupadas en el hilado,
    con sus dedos tuerce el hilo.
20 Tiende la mano al pobre
    y abre sus brazos al necesitado.
21 Cuando llega el invierno, no teme por su familia,
    porque todos tienen ropas abrigadas.[b]

22 Ella hace sus propias colchas.
    Se viste con túnicas de lino de alta calidad y vestiduras de color púrpura.
23 Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad,
    donde se sienta junto con los otros líderes del pueblo.
24 Confecciona vestimentas de lino con cintos
    y fajas para vender a los comerciantes.

25 Está vestida de fortaleza y dignidad,
    y se ríe sin temor al futuro.
26 Cuando habla, sus palabras son sabias,
    y da órdenes con bondad.
27 Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar,
    y no sufre las consecuencias de la pereza.

28 Sus hijos se levantan y la bendicen.
    Su marido la alaba:
29 «Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo,
    ¡pero tú las superas a todas!».

30 [a]¿Quién podrá encontrar una esposa virtuosa y capaz?
    Es más preciosa que los rubíes.
11 Su marido puede confiar en ella,
    y ella le enriquecerá en gran manera la vida.
12 Esa mujer le hace bien y no mal,
    todos los días de su vida.

13 Ella encuentra lana y lino
    y laboriosamente los hila con sus manos.
14 Es como un barco mercante
    que trae su alimento de lejos.
15 Se levanta de madrugada y prepara el desayuno para su familia
    y planifica las labores de sus criadas.

16 Va a inspeccionar un campo y lo compra;
    con sus ganancias planta un viñedo.
17 Ella es fuerte y llena de energía
    y es muy trabajadora.
18 Se asegura de que sus negocios tengan ganancias;
    su lámpara está encendida hasta altas horas de la noche.

19 Tiene sus manos ocupadas en el hilado,
    con sus dedos tuerce el hilo.
20 Tiende la mano al pobre
    y abre sus brazos al necesitado.
21 Cuando llega el invierno, no teme por su familia,
    porque todos tienen ropas abrigadas.[b]

22 Ella hace sus propias colchas.
    Se viste con túnicas de lino de alta calidad y vestiduras de color púrpura.
23 Su esposo es bien conocido en las puertas de la ciudad,
    donde se sienta junto con los otros líderes del pueblo.
24 Confecciona vestimentas de lino con cintos
    y fajas para vender a los comerciantes.

25 Está vestida de fortaleza y dignidad,
    y se ríe sin temor al futuro.
26 Cuando habla, sus palabras son sabias,
    y da órdenes con bondad.
27 Está atenta a todo lo que ocurre en su hogar,
    y no sufre las consecuencias de la pereza.

28 Sus hijos se levantan y la bendicen.
    Su marido la alaba:
29 «Hay muchas mujeres virtuosas y capaces en el mundo,
    ¡pero tú las superas a todas!».

30 El encanto es engañoso, y la belleza no perdura,
    pero la mujer que teme al Señor será sumamente alabada.
31 Recompénsenla por todo lo que ha hecho.
    Que sus obras declaren en público su alabanza.