Anne VelascoComment

7 Cosas que aprendí o practiqué este 2018

Anne VelascoComment
7 Cosas que aprendí o practiqué este 2018

¡Resoluciones!! Seamos honestos, ¿quién realmente las cumple a cabalidad? Se comienza con un ánimo tremendo la primera semana, ya la segunda comenzamos a flaquear en el pensamiento y cuando termina el mes de enero, ya se habrá esfumado.  Es por esto que no creo en ellas.  En lo que sí creo es en poder hacer un alto cuando termina cada año y mirar hacia atrás, poder revivir cada experiencia vivida y ver qué pude sacar, aprender y hasta poner en práctica si ya lo he aprendido.  Así que antes de que termine este año haré eso mismo, les compartiré esas 7 cosas que aprendí o que tuve que poner en práctica en este 2018. 


No es que sean sólo 7, es que el 7 siempre ha sido mi número favorito y pues en la Palabra de Dios el número 7 significa perfección; es por esto que les compartiré esas 7 que más fuerza han tenido en este año que ha concluído.  Estas no están en un orden en específico.

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  1. No tienes que ser como todo el mundo para agradar, porque al final nunca agradarás a todos. Así que aprendamos a vivir nuestros días dejando afuera las apariencias y saquemos a pasear nuestro verdadero yo; ser transparente puede ser bueno si lo llevamos con sabiduría y responsabilidad.

    Una vez más recordarme a mí misma que a quien único tengo que agradar es a Dios y si le agrado a Él, ¿qué importa a quién desagrade? Caminar y hacer su voluntad ¡Eso sí es libertad! (Mateo 16-24-28).

  2. No es creer en mí, es creer en la capacidad que Dios me ha dado para hacer todo cuanto he puesto en sus manos. La Palabra nos enseña que nuestro corazón es engañoso (Jer.17:9), es por esto que aprender a no creer en mí si no en la capacidad que Dios en su gracia nos da es el mejor pensamiento que he aprendido para todo cuanto se logra o no se logra hacer. Aprendí que el Dios soberano al tener el control sobre todas las cosas, es en Él que creo y en Él en quien puedo esperar. .

  3. “De toda cosa guardada guardemos nuestro corazón porque de Él mana la vida” Prov. 4:23. Aléjate de quienes no se muestran transparentes y/o de los que se te acercan por algún interés egoísta. No confíes enteramente en las personas por más “nice” que estas parezcan.  Sírveles con amor, muéstrate amable y cortés, pero tómate tu tiempo para estudiar el panorama y conocer sus verdaderas intenciones y si su amistad tienen un fin verdadero de amor.

    Aprender a “oler” la hipocresía es un don que podemos recibir por la gracia del Señor, Él habló sobre esto en su Palabra. Pidamos al Señor que nos ayude a discernir por el bien de nuestro corazón de forma que Él sea glorificado.  

  4. “No todo el que dice ser cristiano lo es, así que no debemos poner nuestra mirada en las personas, sino en Jesucristo, la Palabra dice que por nuestros frutos seremos conocidos, (Mat. 7:21-27) así que, Dios mismo se encargará de al final juzgar quién realmente dio frutos de ser un verdadero hijo suyo redimido por gracia”.

  5. No es el fin si una puerta se cierra o si se cierran cien de ellas. Miramos hacia adelante con la confianza de Quién es el que cierra y es el abre (Apoc. 3:7) El que da y el que quita (Job 1:21) Así que sonreír en medio de lo que por un instante puede verse como todo terminado o acabado es lo que debemos hacer, reconociendo que todo en manos de Dios está en manos seguras. Confiemos en las puertas que SOLO Él puede abrir y cuando cierre, demos gracias, pues su plan siempre será mejor para nuestro crecimiento.

  6. Perdonar, perdonar y perdonar... ¡Qué difícil es lograrlo! pero cuando se logra qué libertad sentimos, como si te quitaran un gran peso de encima, se te devuelve la paz y hasta el gozo de que al fin haya sucedido. El perdonar, así como el amor es una decisión, el poder tomar esta decisión es simplemente un acto de gracia que el Señor nos otorga, por el mero hecho de que es un mandato suyo el que perdonemos. 70 veces 7 está escrito en su Palabra (Mat.18:22), así como en muchas otras formas y versículos. Aunque no nos hayan pedido perdón, debe ser nuestra decisión el hacerlo por el bien de nuestro corazón. Cuando obedecemos a este mandato somos bendecidos de muchas formas, además de aprender a pedir perdón a quienes hemos dañado o fallado. Qué maravilla sería que podamos comenzar este nuevo año 2019 sin raíces de amargura habiendo tomado la decisión de perdonar.

  7. Da gracias en todo tiempo (1 Tes. 5:18), aunque no sientas hacerlo en medio de tu prueba. Agradece por lo bueno y no tan bueno, agradece por las alegrías y lágrimas, agradece por el triunfo y el fracaso, agradece por lo que sí y por lo que no, agradece por la abundancia, agradece por la escasez, por la salud y por la enfermedad, por absolutamente todo lo vivido en este año que ha culminado, pues todo ello te hizo crecer más.


Y con esto nos detenemos, pues la lista podría alargarse aún más.

Los exhorto a que pensemos en esto; que pensemos en todas y cada unas de estas cosas que de alguna manera han pasado por nuestra mente y hoy se las traigo desde otra perspectiva, el haberlo aprendido desde lo que la Palabra de Dios nos enseña para llevarlo a la práctica cada día por la gracia se Dios.

Ahora te pregunto... 

¿A quién o a quiénes tienes que perdonar hoy, será a tí mismo o a alguien que te ha dañadado de alguna forma? ¿Has tenido que lidiar con alguna de estas cosas, cómo lo has trabajado? ¿Cómo recibes todo esto? Mi esperanza es que lo recibas también como una verdad y lo puedas comenzar a practicar en este nuevo año que acaba de comenzar.


Es por esto que no creo en las resoluciones; porque cada año que comienza, comienza con la expectativa de depender de la gracia del Señor cada día y que sólo por medio de ella es que podemos seguir adelante y creciendo. Espero que esas siete cosas sean un instrumento de Su gracia y de bendición a tu vida. 

Compártenos en los comentarios eso que tienes que comenzar a practicar este nuevo año.

¡Feliz Año lleno de mucha gracia en 2019!  

Espera nuestro próximo blog post que será sobre cerrar círculos. Recibe de mí el más fuerte de los abrazos. 

Con amor & propósito... 

Anne V. 

Xoxo!