Un Capítulo Más

Cerrar Capítulos ¡Qué difícil es esta palabra!! es Difícil escucharla, es difícil aceptarla. Creo que la gran mayoría de nosotros no estamos preparados para ella y mucho menos si estamos justo dentro de esa prueba.   

Quiero llevarles este mensaje lo más simple posible, pero con ello, llevarles esperanza y también con ello compartirles mucho más de mí mientras sigo en esta carrera de aprendizaje llamada vida.


IMG_0596.jpg

¿Quiénes de nosotros no ha estado en la terrible situación de una pérdida? Como ya les he compartido antes, yo las he vivido casi todas, por decirlo así y todas y cada una de ellas nos deben llevar a un aprendizaje y mayor crecimiento ¿no?. En un blog post anterior llamado Ganando Cuando Pierdo, pudimos ver lo que conlleva sobrellevar una pérdida. Esta vez les quiero hablar desde el precio que como cristiana he tenido que pagar por no negar mi fe y con ello poder crecer en más gracia.

Para la gran mayoría de ustedes no es nueva noticia saber que le sirvo al Señor Jesucristo. Por su gracia fui salva hace unos cuantos años atrás y desde entonces el Señor comenzó a tratar conmigo. Fue un proceso el cual al principio fue lento, pero me era claro que ya el Señor estaba tratando con mi corazón desde ese día que tuve ese nuevo nacimiento en Él; mis gustos e intereses ya estaban cambiando, ya desde ese entonces chocaba con las personas que no pensaban como yo o hasta cómo debería pensar un cristiano, no entendía nada, no sabía nada de las Escrituras. En esos momentos pensaba que había perdido “amigos”, familiares aborreciéndome y hasta mi segundo matrimonio fue disuelto. Luego entendí que todo esto formaba parte del plan de Dios sobre mí y mi santificación.

Me explico… Él muchas veces nos saca de lugares, nos quita personas y cosas porque ya le pertenecemos a Él y por esta razón es que, aunque muchas veces no comprendamos estos procesos en el momento en que están sucediendo, luego que aceptamos,  sanamos y pasa el tiempo es que logramos ver el propósito de todo.

Hoy les puedo decir que este proceso de santificación continúa, pues estoy pasando por otra gran prueba y esta vez en el campo profesional y a esto es que voy con Un Capítulo Más.



Como influencer se me comenzaron a cerrar puertas por mis convicciones cristianas y así fue que cerré mi 2018. Tan reciente como ahora se me cancelaron unos contratos por el simple hecho de un “live” que compartí hace poco en mi plataforma de Instagram. Este “live” iba dirigido tanto a mi comunidad cristiana como a la comunidad en general siendo motivado por una noticia que se estaba moviendo en mi comunidad cristiana sobre la comunidad homosexual.

Motivada por esta noticia, tuve la necesidad de responsablemente hacer un alto para hacer el “live” y llevar mi opinión al respecto de lo que estaba sucediendo.  Les cuento. Una joven cantante “cristiana” llamada Lauren Daigle fue invitada al programa de Ellen Degeneres, esta chica se hizo famosa por ganar premios sobre otros cantantes famosos, así que Ellen tomó la oportunidad de hacerle la pregunta a la joven y “entramparla” por decirlo así, preguntándole si era pecado ser homosexual, a lo que la chica respondió:  “No sé si es pecado, no soy Dios y no conozco su Palabra” (parafraseando). (Vea una de las noticias aquí).  Por estas palabras la chica fue muy criticada por la comunidad cristiana, muchos con opiniones válidas y otros con el dedo señalador, es por esto que tuve que hacer un alto y llevarle, tanto a la comunidad cristiana, como a la no cristiana lo que dice la Palabra de Dios en todos los aspectos.

A mi comunidad le dejé saber que no solo la chica cantante cristiana en el programa había negado la Palabra de Dios, y afirmé la gran importancia de lo que es conocer la Palabra de Dios antes de hacernos llamar cristianos y escribirles canciones que van en desacuerdo con Su Palabra o mensajes, dejé claro que nosotros como cristianos lo negamos a Él cada día también con nuestras acciones porque todos fallamos cada día y que el Señor se encargará de ella y la juzgará si ella no se arrepiente de esto.

También tuve que ser responsable y responder a las preguntas que había recibido y en obediencia al Señor tuve que llevar su Palabra en cuanto al tema de la homosexualidad y a todo lo que el Señor por medio de su Palabra dice acerca de lo que somos como por ejemplo en Romanos 3, es por todo esto que tuve que llevarles el Evangelio dentro de ese mensaje, no sólo al homosexual, si no a todos y cada uno de los que hemos pecado delante del Señor. Expliqué claramente que no sólo los homosexuales necesitan arrepentirse de su pecado, sino todos nosotros, pues no sólo el pecado de ellos necesita ser redimido sino el de los mentirosos, adúlteros, fornicarios, abusadores, ladrones, asesinos, etc, TODO expuesto con la Palabra de Dios y no por una simple opinión mía. Tanto así que en el mismo “live” me llené de valentía y compartí mi testimonio y una verdad mía en cuanto a mi hijo al cual amo con mi vida. 

¿Porqué lo hice? Para dejarles saber a toda mi audiencia que los verdaderos cristianos no odiamos al homosexual, al contrario que como seres humanos son amados y como prójimo nuestro también.  

Como cristiana no puedo llamar bueno a lo que Dios llama malo por medio de su Palabra, y no podemos apoyar a lo que Él le llama pecado, pero sólo le toca a Él al final tratar con todos y cada uno de nosotros. Es por esto que el arrepentimiento y el nuevo nacimiento es vital para formar parte del Reino de Dios. 


Bueno, haciendo resumen de todo lo dicho, el resultado de mis palabras fue la cancelación de mis contratos y relaciones con quienes estaba trabajando mis proyectos. Sin explicación alguna y dejándome afuera simplemente de la firma. Luego supe que todo fue por mis expresiones en el “live” acusándome de que había hablado de manera despectiva acerca de los homosexuales, cosa que JAMÁS FUE ASÍ.

Todavía recuerdo todo el feedback recibido por mi “live”, ¡cuánta bendición recibí!!!! Para mi sorpresa hasta de parte de personas de la comunidad homosexual, dándome las gracias por expresar con amor, respeto y gracia mi mensaje.  

Bueno, para concluir con esta historia, al final ellos decidieron discriminar contra mí por mis convicciones, porque de donde salió la información hacia ellos mal interpretó mi mensaje al no haberlo escuchado completo de principio a fin (es lo que realmente concluyo). Pero no sólo ellos decidieron clausurarme y rechazarme, sino un pequeño grupo que proviene de los mismos medios, y se ha unido entre sí, que sin tener la información completa y correcta, decidieron darme la ley del silencio.

A ellos les pregunto, ¿acaso si alguien habla de manera despectiva de nosotros los cristianos, ustedes actuarian de la misma manera sacándolos y cancelándoles contratos? De seguro que no. 

A ellos les recuerdo, que también la comunidad cristiana hace uso de las marcas que ellos representan y o sus productos, a las marcas les recuerdo que la comunidad cristiana también consume los productos que producen o distribuyen, al igual que les recuerdo que toda marca debe mantenerse neutral en todo momento y no “casarse” por decirlo así con uno o con otro.  Cosa que se está viendo muy marcado a la hora de ofrecer contratos a sus favoritos o los de siempre.

A todos les dejo claro que mi audiencia me sigue por quien soy, el trabajo que hacemos y a Quien sirvo, que mi audiencia cree en nuestro mensaje y en lo que anunciamos, porque saben que somos una marca seria y confiable. Cuando hablo de mi audiencia hablo de esa genuina y comprometida con nosotros, no la que nos sigue para ver y copiar nuestro trabajo y no apoyarlo. This Little Corner by Anne tiene un buen porcentaje de audiencia seria y madura y que busca un mensaje diferente, cargado de respeto a su gente.



En This Little Corner by Anne somos responsables de nuestras palabras mientras llevamos nuestros mensajes y la Palabra de Dios, lo cual es nuestro nicho principal, tanto en nuestra página, como en cada una de nuestras plataformas está escrito que somos cristianos y que llevamos la Palabra de Dios, y esto es algo que ha sido así desde su comienzo.

Yo por mi parte, recibo esto como una enseñanza más, fue el Señor quien me sacó, pues no era donde me quería. Así que tuve que CERRAR ESE CAPÍTULO en mi carrera y orar al Señor para que me mostrara en el camino que podía entrar y lo que sí Él quiere que yo represente.

Tal vez ahora tenga que comenzar de cero, a veces pienso, pero una amiga muy amada me recordó que mi Jefe y Manager es Dios y que Él es quien dirige, quien cierra, pero también quien abre las puertas. Y aunque este fue el trato que recibí el cual sentí discriminatorio e injusto hacia mi persona, nuestro mensaje y audiencia, no les pagaré con la misma moneda, ni mal con mal, elegí perdonarles y sigo hacia adelante trabajando fuerte, sin mirar hacia el lado, sino hacia adelante, más enfocada y entregada, dando mayor calidad de la que ya me ha caracterizado, dejando todo en manos del Señor y confiado en que las marcas que lleguen llegarán porque creen en nuestra marca y nuestro mensaje y por que saben que nuestro trabajo es uno confiable y de calidad indiscutible. Marcas serias y profesionales.


¿Qué les quiero decir y mostrar con todo esto? Que tenemos que aprender a ser fieles a nuestro mensaje, aprender a decir no, y a dejar ir, que tenemos que perdonar y que tenemos que aprender a CERRAR CAPÍTULOS, que tenemos que aprender a dejar ir a aquellos que se fueron y demostraron al final que su amor nunca fue verdadero, que la tolerancia no es sólo hacia un lado, sino recíproco y que lo que no es igual no es ventaja, y más que todo esto, aprender hacer bien a quienes nos han hecho mal.   

Hoy día se está viendo más claro que los verdaderos hijos de Dios serán discriminados, rechazados, burlados, martirizados, por llevar el buen nombre del Seńor en alto. Yo por mi parte seguiré confiando en que cada promesa de Dios en su Palabra es verdadera y que bienaventurados somos cuando hablen de nosotros toda clase de mal. (Mat.5:11-12)

Seguiremos caminando y sirviendo al Señor y llevando su nombre en alto, con contratos o sin contratos, nuestro blog seguirá expresando lo que caracteriza a This Little Corner by Anne y nuestra marca. 

Todo esto ha sido una enseñanza para mí. Vivimos en un lugar con libertad de expresión y yo tengo la libertad de ejercer la mía por medio de mis plataformas, SIEMPRE, pero SIEMPRE arraigados de la Palabra de Dios con amor y gracia hacia nuestra audiencia, siempre teniendo presente que debemos siempre dar lo mejor de nosotros por que lo hacemos como para el Señor, y NADIE, pero NADIE, me puede quitar esa libertad ni el porqué realmente hacemos lo que hacemos. Es por esto que no me arrepentiento de mis expresiones, porque sería negar la Palabra de Dios y mi fe.

A quienes nos han cerrado sus puertas, les agradezco el tiempo que me permitieron pertenecer a ustedes y que no por esto dejaré de consumir algún producto que me guste y sea de ustedes y las marcas que confiaron en nosotros para llevar a cabo sus proyectos. 

Yo seguiré adelante este nuevo año, con una página en blanco para llenarla de nuevas experiencias, seguiremos creciendo y aprendiendo y dando lo mejor de nosotros, eso es lo que espera el Señor de mí, que siga adelante llevando su nombre en alto, no por dinero, no por fama, si no por que realmente amamos lo que hacemos.



A mi audiencia hermosa y lectores, GRACIAS, desde lo más profundo de mi corazón.  Sé que los que me siguen, me siguen por que algo quieren aprender de mí y yo no perderé la oportunidad de llevarles todo mi amor sembrando semillas y haciendo lo mejor para ustedes cada día. GRACIAS.

Con amor & propósito,

Anne V.

XoXo 🌺🍃

 

Nota: La chica cantante de la que les hablé, en otra entrevista que tuvo en otro programa, declaró que era sólo cantante y no cantante cristiana, que prefería no hacerse llamar así (parafraseando). (Vea aquí).


Instagram: @annecovelas_tlc