Ganando Cuando Pierdo

 ¿Qué es esto? Ganar cuando pierdo…. Es un tema muy doloroso que lleva consigo palabras que muchas veces no queremos escuchar, pero, cuando logramos aceptar el proceso, el resultado puede ser uno lleno de grandes cosas.


Kaffé House, Caguas, PR



 ¿Quiénes de nosotros no hemos sufrido alguna pérdida? Hemos perdido familiares, hijos en el vientre, parejas, amistades, posesiones, trabajos, y la lista puede hacerse larga. Y todas en el momento que la estamos sufriendo son dolorosas y frustrantes, llevándonos a ese proceso de sanación.

En mi caso, he sufrido todas y cada una de estas experiencias, ¡Claro! no puedo decir que todas estas pérdidas han sido igual de dolorosas, porque no ha sido así, unas han sido a mayor grado que otras, pero no dejan de ser pérdidas en sí, unas las logré aceptar rápidamente y otras nunca las comprendí hasta tiempo después. Mas sin embargo,  ¿Qué podemos aprender de cada una de estas experiencias?  ¿Nos estancamos?  ¿Nos sumergimos en el dolor?  ¿Buscamos echarle culpas a otros dejando así que la amargura nos gobierne?  Podemos hacernos muchísimas preguntas en cuanto a esto. Lo que sí he de todo esto aprendido es que cuando dejamos que estas experiencias nos gobiernen llenándonos de amargura es que he hecho de esto que se ha perdido un ídolo. Sí, un ídolo. Suena fuerte decirlo, porque es difícil aceptarlo, pusimos toda nuestra fe en eso que perdimos como si fuera un todo. Y algo es muy certero en este lado del cielo, NADA ES SEGURO y ETERNO en este lado del cielo, sino, de una manera u otra TEMPORERO formando parte de ese crecimiento nuestro.

Estamos en este mundo de paso, sí, de paso, todo lo que creemos poseer está aquí de paso, nosotros estamos de paso y es por esto que debemos disfrutar y cuidar el tiempo que creemos tener algo hasta que llegue a su fin. Digo disfrutar y cuidar porque poder haber hecho la diferencia en esa persona, ese familiar, ese trabajo, esa pareja, es algo que te puedes llevar como parte de tu crecimiento en esta escuela de vida.


Les comparto algo personal, tan recientemente como ahora, perdí mi trabajo, o sea ese lugar donde puse todas mis fuerzas para crear un departamento donde no existía, ese lugar al que le llaman "full time job” o “9 to 6”. Sólo Dios sabe porqué, me encuentro en estos momentos asimilando este proceso que por el momento puedo ver como una experiencia más hacia mi crecimiento. Pero,  ¿Porqué habré de quejarme? La queja no cambiará las cosas, lo que sí puedo cambiar es cómo asimilo la situación y aprendo de ella.  ¿Sabes? Aprender a dar gracias en medio de situaciones como estas es donde está nuestro mayor reto. Sí gracias, pues no sabemos si lo que vemos como una pérdida al final nos lleva a obtener una ganancia. Y no estamos hablando de una ganancia material, aunque podría ser, si no una ganancia ya sea espiritual o personal.

En mi caso, he pasado por todas las pérdidas aquí mencionadas, y la gran mayoría de ellas han incluido con el mayor de mis llantos, como lo es las pérdidas de mis últimos embarazos o las pérdidas de alguien a quien amamos. Pero todas y cada una de estas experiencias me han hecho crecer, simplemente por que ellas me han acercado más al Señor y me han hecho conocerle más. El saber que dentro de su soberanía está toda nuestra vida escrita, me lleva a decir hoy que siento paz, pues sé que Él tiene cuidado de mí y de todo aquel que haya puesto su confianza total en Él.


Café Regina, Calle Taft, Ocean Park


 ¿Qué me llevé de esta reciente pérdida? Nuevos amigos, nuevos conocimientos. Aún no sé exactamente el porqué el Señor puso mis pies en ese lugar, lo que sí sé es que hubo un propósito especial el cual espero haya podido lograrse siendo de instrumento Suyo siendo de bendición a alguien, no se trataba de establecer un Departamento de Recursos Humanos, fue aprender a retarme a mí misma, fue de ser la diferencia en ese lugar, no fue un fracaso más, fue una escuela.

He aprendido que de nada vale llenarnos de amarguras y preguntas, pues todo esto nos lleva al estancamiento y no nos deja ver más allá. Es por esto que hoy puedo decirte que aprendas a dejar ir, confía en la voluntad del Señor sobre tu vida y da gracias, siempre da gracias en todo como lo podemos ver en el Apóstol Pablo en la carta a los Filipenses, ¡Qué gran bendición poder decir que la gracia del Señor nos ha ayudado!! Saber que su gracia nos basta y que con Él hemos ganado aunque en el momento no lo veamos.

Hoy te exhorto a aprender a irte humildemente de rodillas reconociendo Quién es Dios y que en ti no hay ningún poder para cambiar las circunstancias, si no que cuando aprendes a conocer Su voluntad, aprenderás a pedir conforme a ella. Recuerda siempre. Dios tiene cuidado de los Suyos.

Pon tu entera dependencia en Él.


“Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense!  La bondad de ustedes sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.  Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús”. | Filipenses 4:4-7

Reciban mi más caluroso abrazo y recuerden, no están solos en sus procesos.

Xoxo,

Anne V.